La liposucción es una de las cirugías corporales más conocidas, pero también una de las que más dudas genera. En consulta es habitual que lleguéis con preguntas que habéis visto en redes sociales o escuchado a otras personas, y muchas veces esa información no es del todo correcta. Por eso hoy quiero aclarar, de manera sencilla y rigurosa, algunos de los mitos sobre la liposucción más frecuentes.
¿Qué es realmente una liposucción?
Antes de desmontar creencias, es importante entender qué es este procedimiento. La liposucción es una técnica diseñada para remodelar el contorno corporal eliminando grasa localizada que no responde ni a dieta ni al ejercicio. Muchas pacientes me preguntan si la grasa vuelve a aparecer o si el resultado es definitivo; la realidad es que las células eliminadas no se regeneran, pero si no cuidamos el peso, las células restantes sí pueden aumentar de tamaño.
¿Qué diferencia hay entre liposucción y lipoescultura?
La liposucción se refiere a la extracción de grasa, mientras que la lipoescultura se orienta a definir y armonizar la zona tratada.
Mito 1: “La liposucción sirve para adelgazar”
Uno de los comentarios que más escucho en consulta es: “Quiero hacerme una liposucción para perder peso”. Es una idea muy extendida, y tiene sentido que lo penséis: si se elimina grasa, parece lógico imaginar que la báscula lo reflejará.
Pero la realidad es otra.
La liposucción no está diseñada para adelgazar, sino para remodelar zonas específicas del cuerpo que no responden bien ni a la dieta ni al ejercicio. Por eso, cuando me preguntáis cuántos kilos se suelen perder, siempre respondo lo mismo: muy pocos o ninguno. Y es completamente normal.
El objetivo no es cambiar el número de la báscula, sino la forma: reducir volúmenes localizados y mejorar la silueta. Cuando se entiende esta diferencia, desaparecen muchas expectativas poco realistas que suelen generar frustración.
Mito 2: “La liposucción es una cirugía muy invasiva”
Es habitual que, antes incluso de valorar el caso, me preguntéis si la liposucción es una cirugía “agresiva”, si duele o si tendréis que quedaros ingresadas. Esta percepción es muy común, pero no se corresponde con las técnicas que utilizamos actualmente.
Las técnicas que utilizamos hoy permiten trabajar de forma mucho más precisa y controlada, con cánulas finas y una manipulación muy cuidadosa del tejido. Por eso, en liposucciones pequeñas o moderadas, lo más habitual es que la intervención se realice de forma ambulatoria y podáis regresar a casa el mismo día.
¿Y el dolor? La mayoría de pacientes describe la sensación como unas agujetas intensas los primeros días, algo molesto pero manejable.
Es importante entender que sí, sigue siendo una intervención quirúrgica, pero no tiene por qué asociarse a una experiencia invasiva o traumática. Bien indicada y bien realizada, suele ser una cirugía predecible y mucho más sencilla de lo que imaginabais antes de venir a consulta.
Mito 3: “La piel siempre queda flácida después de una liposucción”
Este es un temor muy habitual, sobre todo en mujeres que han pasado embarazos o variaciones de peso. La idea de que la piel va a quedar colgando después de retirar grasa es muy común, pero no es correcta.
Aquí siempre surge la misma pregunta: “¿Cómo sé si mi piel se retraerá bien?”
La clave está en la elasticidad del tejido. No todas las pieles reaccionan igual, y por eso la valoración previa es fundamental. Cuando la calidad de la piel es adecuada, esta puede retraerse y adaptarse armoniosamente al nuevo contorno corporal.
Mito 4: “Los resultados son inmediatos”
Este es otro de los mitos sobre la liposucción más extendidos y que puede generar frustración si no se explica correctamente desde un principio. Al salir del quirófano, lo habitual es que la zona esté inflamada, y esa inflamación puede tardar semanas en bajar. Muchas pacientes se sorprenden porque esperaban ver el resultado desde el primer día, pero es totalmente normal que el cuerpo necesite un tiempo para desinflamarse y adaptarse.
Entonces…¿Cuándo veré el resultado final?
Generalmente entre los tres y seis meses, aunque las primeras mejoras empiezan a apreciarse antes.
También recibo preguntas sobre si hay algo que acelere la recuperación. La respuesta es sí: el uso adecuado de la prenda compresiva, los drenajes linfáticos y el cuidado del proceso postoperatorio influyen enormemente. De hecho, siempre digo que el posoperatorio es tan importante como la cirugía.
¿Quién es una buena candidata para una liposucción?
La liposucción funciona muy bien en pacientes con grasa localizada, un peso relativamente estable y buena elasticidad de piel. A veces me preguntáis si puede sustituir a una dieta o si sirve para “no hacer ejercicio”. Y no: es un complemento estético, no una alternativa a los hábitos saludables.
La edad tampoco es lo determinante; lo importante es el estado de la piel y la salud general.
Recomendaciones antes y después de la liposucción
La preparación y los cuidados posteriores forman parte del éxito del tratamiento. Antes de la cirugía, es importante mantener hábitos saludables y evitar el tabaco. Después, el seguimiento médico, la prenda compresiva y los drenajes marcan una gran diferencia.
Muchas pacientes preguntan si pasa algo grave si el postoperatorio no se hace bien. No es que ocurra nada peligroso, pero sí puede afectar al resultado final, haciéndolo menos uniforme o retrasando la recuperación.
Hablemos de tu caso
Cuando entendemos bien qué es una liposucción y qué no lo es, desaparecen los miedos y las expectativas se vuelven más realistas. Es una técnica segura, eficaz y muy agradecida cuando está bien indicada y acompañada de un buen postoperatorio.
Si crees que puede ser una opción para ti y quieres una valoración personalizada, estaré encantada de atenderte y resolver todas tus dudas de forma individual. ¡Contáctanos!



